ACTIVIDAD 3. SIMETRÍA APARENTE DEL ROSTRO. DR JEKYILL Y MR HIDE.
Estos son algunos de los resultados obtenidos con los alumnos con la actividad en la que eran conscientes de la simetría aparente de su rostro, y se tenían que atrever a "jugar", con ella, dejando una de las mitades de la cara tal y como son ellos, y la otra, libremente, como les gustaría ser, qué cambiarían, etc.
ACTIVIDAD 3. DR. JEKYLL Y MR. HYDE.
3.1. Descripción de la actividad.
La simetría aparente del rostro.
Mediante esta actividad, se pretende que el alumno reflexione a través del juego, sobre su propia identidad, sus diferentes estados de ánimo, en definitiva, que adquiera conciencia de sí mismo y de la dualidad de su persona. El YO real, y el YO ideal, o incluso el YO temido.
3.2. Objetivos de la actividad.
•Reconocer las características de la simetría aparente del rostro.
•Potenciar el pensamiento creativo propio a partir de la experimentación con distintos materiales.
•Observar y analizar las diferentes manifestaciones artísticas que se plantean en la presentación de la actividad.
•Fomentar actitudes de respeto y tolerancia entre los compañeros, observando las diferencias físicas y psicológicas entre ellos.
3.3. Temporalización.
Esta actividad se llevará a cabo en dos sesiones de sesenta minutos de duración cada una.
No se precisa más tiempo para la realización de dicha actividad, ya que no se busca con ella la perfección en el resultado, si no la reflexión en el proceso de creación, y la exteriorización de las emociones internas del alumno.
3.4. Organización.
Esta actividad se desarrollará de manera individual.
Posteriormente, se llevará a cabo una puesta en común de todos los retratos, dando la oportunidad de que cada alumno exprese libremente las motivaciones que le han llevado a construir su “otro yo”.
3.5. Tipo.
Es una actividad escolar, que pretende fomentar los trabajos de libre creación, para desarrollar la creatividad y la reflexión sobre su propia persona.
3.6. Desarrollo.
•Materiales que intervienen:
—Presentación power point con imágenes para ilustrar la actividad.
—Fotocopia tamaño DIN A4 de fotografía personal.
—Cartulina blanca tamaño DIN A4.
—Lápices de colores.
—Rotuladores de colores.
En un principio, la actividad estaba planteada para utilizar más materiales (temperas, material para collage, etc), pero para poder ajustarme a las sesiones disponibles y al ritmo de trabajo de los alumnos, lo reduje a lápices y rotuladores de color.
•Recursos necesarios:
— Proyector, pizarra digital, y cañón para la visualización del power point de la presentación.
• Fases:
En la primera sesión, se proyectará una presentación en power–point con imágenes de retratos pictóricos de varios autores, pertenecientes a diferentes etapas y estilos, ampliando de esta manera el repertorio visual del alumno.
Se hará un breve recorrido por la historia del retrato, desde la época egipcia hasta la actualidad, pasando por los retratos griegos, romanos, los retratos de El Fayum, renacimiento, barroco, impresionismo, fauvismo, hasta obras de Picasso, Jawlensky, Malevich, Valdés, Britto, etc. Se llamará la atención sobre el distinto tratamiento del rostro a lo largo de este recorrido. Cómo, en la antigüedad, se buscaba plasmar la realidad tal cual es, el rostro como fotografía de los personajes del momento en un momento en que no existía cámara para reflejarla. En la actualidad, a partir de las vanguardias, se busca “interpretar” esa realidad, descomponerla e interiorizarla, expresando los sentimientos del personaje, más allá de la realidad exacta.
A los alumnos ya se les había pedido con anterioridad que trajeran de casa una fotocopia DIN A4 de una fotografía de carnet.
Se les pedirá que peguen la fotocopia de la fotografía a la cartulina blanca, para tener un soporte de mayor grosor sobre el que poder trabajar posteriormente.
A continuación, trazarán con lápiz o rotulador de color el eje de simetría del rostro, y analizarán la simetría aparente del mismo, mediante la observación de las distintas partes de la cara y su distancia al eje: los ojos (diferente tamaño, forma, distancia eje), nariz, orejas, boca, etc.
Una vez que son conscientes de esas características, deberán aprovecharlas para transformar la mitad del rostro en otra diferente a la existente, que exprese ese lado “otro lado” del alumno, aquello que le gustaría ser, lo que lleva en su interior y no expresa su rostro, ese otro “yo” al que hace referencia la actividad.
Pueden ser sencillamente cambios en el peinado, color de pelo, ojos, piel, etc., o arriesgarse y llevar a cabo una verdadera transformación del personaje.
Para conseguir esta metamorfosis pueden utilizar libremente todos los materiales que tienen a su disposición.
En la segunda sesión, completarán el trabajo y se abrirá una puesta en común en la que cada alumno enseñará al resto de compañeros su obra, explicando qué han querido expresar con esa “otra cara”.
Al finalizar, se compondrá un mural con todos los retratos que se expondrá en los paneles del aula.
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