He encontrado esta imagen que me ha parecido preciosa, y que creo que concentra de manera adecuada la esencia de la educación.
Tanto desde el punto de vista del docente, como del de el alumno: SUEÑO Y ESFUERZO para conseguirlo, pero sobre todo SUEÑO. Sin él estamos abocados al fracaso.
Un docente sin sueños no será capaz jamás de transmitir emoción y pasión en lo que hace día a día en el aula con sus alumnos.
Un alumno sin sueños, no se esforzará en las tareas escolares.
¡Transmitamos SUEÑOS a nuestros alumnos! Independientemente de la materia que impartamos, los sueños no entienden de asignaturas, de idiomas o de signos matemáticos indescifrables...
A mi me encantaría poder en un futuro(no muy lejano, espero), decir cuando me pregunten por mi profesión: "Soy transmisora de SUEÑOS"

No hay comentarios:
Publicar un comentario